lunes, 20 de julio de 2015

SENSIBLES, SUSCEPTIBLES, MELINDRES Y BOLINDRES


                                                                                                                                                                                            foto:  ALASPARAVOLAR.ES

SENSIBILIDAD. Capacidad de sentir de los seres animados

en arte; gusto y discernimiento basado en un sentimiento y capacidad de percibir mucho más allá de lo evidente, del fenómeno

en ética, moral y psicología;  EMPATIA  y sobre todo, compasión, humanidad y ternura hacia el otro

en biología; capacidad de un ser vivo de percibir estímulos, externos e internos en su justa gradación, pende del balance de un alfiler sobre un átomo, que éste don natural no se convierta en un regalo envenenado, en todo un infierno, dónde recordando a Sartre e invirtiendo su dicho, el infierno no es el otro, es aún peor, es.....UNO MISMO

SUSCEBTIBLES.  Su raíz se encuentra en el egocentrismo y la compilación interior.  Tan mal lo pasan y lo llevan, como se  lo hacen vivir a los demás, a su entorno sobre todo. Viven con una pesada tara; la de ser retorcidos. Complican lo sencillo y agotan al más paciente. En el fondo, son pésimos escopeteros de ferias baratas su visión es; el mundo contra mi (y yo contra ellos pero a fuego a diestra y siniestra, venga o no al caso). En el fondo, están en guerra permanente con ellos mismos. Son reos de la opinión externa, de reacciones imprevisibles e incoherentes, presentan cierta bipolaridad socio-emocional

muy variables a los cambios climáticos, cuyos extremos no toleran. Lógicamente su propia térmica es basculante a bandazos inmediatos. De carente atención a los valores, comentarios y vivencias positivas externas. Tendentes a exagerar críticas, a negativizar toda opinión, ácidos de mala pipa, barriobajeros hablando, cáusticos, corrosivos, mamporreros y tramperos dialécticos.  El resentimiento y antagonismo hacia los que les rodean no es más que una incapacidad para luchar con deportividad contra sus propios defectos. Sicopáticos en utilizar la proyección de su laberinto del fauno hacia el entorno, su supuesto mundo yuppie, no es más que todo un páramo emocional, la tundra en  positividades, valores y bases

más secantes emocionales que el desierto de Gobi. Gustan de reconocimientos extremos, pero nunca regalaran uno de mutuo propio, no pueden, antes muertos que sensibles y humanos. Pretenden compensar su agujero negro interior con multitareas, simples y especta-culos mundanos. Por impresionables que son, caen en la gilipollez integral. Arrimarte a un@, será como entregar tu pila vital a un secante ávido de tú esencia, parasitará tus sentimientos, energías, vida, todo y encima y además, te remachará con que eres un negativo. Aunque en si no lo reflejen, la malicie anida en su interior, de bipolares y mal jodid@s que son

lo más óptimo; coger distancia y que se jodan conjunto a su puñetera estirpe y progenie, que se metan SUS por el mismízimo, a ver si sienten algo, que ya está bien de tanto manubrio solitario, porque lo que es follar-follar, ni zorrera idea. salllvo con Oscar, su consolador con 4 patas, con su chuch@, con su mascota zoofilica...

para combatir a esta especia, una máxima de Plotino; “Todo es bello para el que tiene un alma bella”. Por consiguiente, ya sabes a quien no te debes arrimar...

MELINDREZ. Naturaleza de persona ñoña y de modales muy afectados, de fondo remilgado, habitual en cogérsela con un papel de fumar. Su fissnura les lleva siempre a no saber que pedir, vas y pides un auténtico caviar Beluga y te lo dejarán aduciendo esto o lo otro (no se hizo la miel para la boca de la burra, recuerda). Contradictorios según que casos; se puede estar comiendo un plato de fideos, encontrarse un pelo y suelta “¡ufff, que asco, para atrás!”. En cambio puede estar comiendo una almeja, encontrar en pelo y ............. ¡SEGUIR COMIENDO!

BOLINDRE.  Ser reondo, romo, sin intelecto vital ni emocional. Bobalicón hasta el absurdo, el vuelo de una mosca le pone ataráxico. Auténticos tarugos con patas, tan empáticos como un adoquín de arcatufas loperiles. Con la misma sensibilidad social que una almeja, como dijo Nicolás Rondo-PSV de Felipe González, el de los bonsáis. Animal bípedo estéril emocional y social, secante natural de estímulos ajenos (de propios, carece). Tan agudo y ocurrente como una marmota en la Moncloa

Así que a ver, a ver si empezamos a distinguir las churras de las merinas y como dijo Goethe antes de morir...... "¡Luz, más luz!"

©  Áles

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