domingo, 29 de noviembre de 2009

EL TIMON DE NUESTRO RUMBO


hay un momento en nuestras vidas, en que te das cuenta que ya no llevas el timón de tu propia vida y por ende, el de tu futuro más próximo, quizás tampoco, del lejano .....

sucede que la vida, las vivencias, los aciertos y los
errores terminan anclándote a un sitio, a un estado, a un presente del que difícilmente te puedes liberar

lo que quieres pasa a ser lo que puedes, los proyectos
se trocan en ilusiones difusas y el navegar en la vida, en sortear los arrecifes de la misma. Has pasado de tener los pies encima de la yerba a tenerlos enraizados bajo la misma, son lianas de las que no podrás escapar ya, aunque las cortes, una parte de ellas te acompañaran para siempre en este viaje

decía Sabina, “quién me ha robado el mes de Abril..... “ y ya ves, la mochila la llevas cargada sin recordar cómo
ni cuando o por qué se llenó

qué hacer ................. ??

ante todo, plantearse un profundo examen, contigo mismo. Quién eres, qué quieres, qué tienes de positivo en este
presente No cabe otra que, metiéndote en honduras, poner boca abajo ese baúl de experiencias. Haciendo a veces de tripas corazón, cortar con todas las heridas del pasado, esas que ya no volverán pero que están latentes

reunir en el hueco de tu mano, lo bueno que te rodea,
seguro que lo hay, mimarlo y cuidarlo como el más preciado tesoro

hacerte cargo de ti mismo, parece sencillo verdad ?
pues no, en absoluto lo es; nuestra ley del mínimo esfuerzo posible y de las menores complicaciones, se suele imponer más de lo debido. Es muy fácil y cómodo no asumir responsabilidades

conocerte a fondo, a ti mismo, y abrazarte muy fuerte
.
saludar a ese, a ese cansino impenitente, que no deja de mirarte todas las mañanas

sentarte 5 minutos todos los días en la sala de Pensar

dejar de hacerte trampas

maximizar el tiempo, expandiendo los pequeños detalles y momentos

ponerte las gafas de Ver, aunque no las necesites

ver dónde se escapo aquella ilusión, aquella meta, la
verdadera

dejar de mirar para atrás y fijar la vista al frente del
sendero

apoyarte en tu entorno, dar y pedir recíprocamente

y, asumiéndote tal y como eres, comenzar la andadura h
acia tu futuro. Llegues o no, a lo que te propongas, lo más importante es haberte movido hacia ello y ten por seguro, que una parte vendrá hacia Ti
.
TODO el Universo conspira para que así sea

F. Ser y Movimiento, Berlín 2006
© Al